Imagen

Redimensionar y comprimir sin subir nada

Reduce una foto para enviarla por correo, ajústala a un límite de tamaño o recórtala a una proporción fija. La imagen se decodifica y recodifica en tu navegador y no se envía a ningún sitio.

9 herramientas

Cómo elegir entre estas herramientas

Casi todo el trabajo con imágenes es cantidad, no oficio: la foto pesa cuatro megabytes y el formulario acepta dos, o una cabecera necesita exactamente 1200 píxeles de ancho. Abrir un editor para eso sobra, y subir una foto de vacaciones a un servidor desconocido para ahorrar dos megabytes es un mal trato. Estas herramientas hacen la parte mecánica en la pestaña que ya tienes abierta.

La compresión es un intercambio y deberías poder verlo. Los ajustes de calidad de JPEG y WebP no son porcentajes de nada significativo, así que la pregunta útil es cómo se ve el archivo a un tamaño dado — por eso las herramientas muestran el antes y el después juntos en vez de limitarse a informar del porcentaje ahorrado.

Dos cosas sorprenden con frecuencia. Las fotos hechas con el móvil llevan una marca de orientación, y el software que la ignora tumba los retratos; estas herramientas la leen. Y la transparencia no sobrevive al paso a JPEG: un fondo transparente se vuelve negro. Cuando eso va a ocurrir se te avisa antes, y se te ofrece WebP en su lugar.